¿Puedes contestar a esta pregunta?

P1060118

¿Cómo te sientes?

a) “Mmm… Bien, normal?”

b) “¡Déjate de preguntas estúpidas!”

c) “Elisa, piensas demasiado. No tengo tiempo para juegos estúpidos.”

d) “Buena pregunta …”

Aquí están las reacciones mas comunes a esta pequeña pregunta. Reacciones tanto de otros como la mía propia. ¿Por qué es tan difícil responder a una pregunta aparentemente tan sencilla?

¿Por qué nuestros sentimientos son tan complejos? ¿Porque siempre los reprimimos al parecernos inapropiados? ¿Porque cuando éramos niños nadie nos preguntó cómo nos sentíamos y ahora no somos capaces de saberlo? En lugar de ello hemos aprendido a juzgar nuestras emociones. Cuando estamos tristes nuestros padres nos dicen que no tenemos ningún motivo para estarlo porque vivimos en una  buena ciudad y tenemos juguetes adorables. Aprendemos a sentirnos culpables por nuestras inapropiadas emociones y que no es correcto sentirlas. Es muy común y al mismo tiempo, absurdo. Todo el mundo sabe que no es posible controlar sus sentimientos. Así que es importante que hoy cambiemos de actitud.

Si de vez en cuando te sientes triste, enfadado o resplandeciente de alegría sin saber exactamente por qué, confía en que cada sentimiento tiene una razón, incluso aunque no la veamos lo suficiente en nuestra mente. Un niño puede sentirse triste porque nadie le escucha y siente que está molestando a su entorno. Puede estar triste porque siente que su madre está triste incluso cuando ella intenta persuadir a todos de que su sonrisa no es forzada. Vamos a escuchar a los niños cuando intentan expresar sus sentimientos y vamos a tomarlos enserio con el fin de aprender de ellos.

Imagino que es diferente para cada uno de nosotros,  pero mucha gente parece sentir como si alguien les apagara la luz cuando intentan averiguar que sucede en el interior después de muchos años. No ven nada. Está oscuro. Pero en cuanto los ojos se acostumbran a la oscuridad, con tiempo y si nos fijamos en esto con regularidad podemos ver las cosas más claramente.

Para sentirnos vivos necesitamos aprender a tener acceso a nuestros sentimientos de nuevo y dejar nuestros pensamientos a un lado. Esto significa que tenemos que practicar tan a menudo como nos sea posible hasta convertirlo en un nuevo reflejo. La buena noticia es que esto se puede practicar a cualquier hora y en cualquier lugar, incluso si trabajas 14 horas al día, si tienes que estar pendiente de tus hijos, si estas enfermo en la cama, etc… lo único que tienes que hacer es preguntarte a ti mismo de vez en cuando con verdadera curiosidad: “¿Cómo me estoy sintiendo ahora mismo?” Es completamente normal sentirse algo ridículo al principio porque no estamos acostumbrados, así que simplemente, siente tu ridiculez y échate unas buenas risas.

Empecé a hacer este pequeño ejercicio durante mi terapia. Un día me encontré a mí misma descansando en la terraza y haciéndome esta pregunta, mi cerebro reaccionó de inmediato diciendo: “Por dios Elisa… ¿En serio? Esto es ridículo, se lo que sea es inútil!” Como no tenía nada más que hacer y nada que perder –porque en ese momento de mi vida estaba luchando por entender el sentido de la vida-  intenté hacer el ejercicio muy a mi pesar. Me quedé donde estaba y seguí repitiéndome la pregunta y esperando. Para evitar dejarme llevar por el pensamiento, observé mis pies, mis manos, sentí mi estómago… Y no ocurrió absolutamente nada.

IMG_5905

Esto es completamente normal cuando no estamos acostumbrados a dedicarnos tiempo a nosotros mismos, nuestros sentimientos no saben cómo reaccionar cuando de repente empezamos a escucharlos. A lo mejor están irritados porque jamás los escuchamos cuando quisieron hablarnos. Así que debemos ganarnos su confianza y ser pacientes. Continué repitiendo el ejercicio cada día al menos 30 minutos en la terraza sin ninguna distracción. Después de un tiempo empecé a sentir nauseas que terminaron por estallar en lágrimas horas después. ¿Fue por el ejercicio? Yo pienso que sí.

Lo molesto es que mis emociones no se expresaron mientras estaba sola en mi casa haciendo el ejercicio sino mas bien en las circunstancias más inapropiadas, en un bar, con mi novio y sus amigos o durante una visita sorpresa a mi familia en Alemania quienes me miraron como en shock.

No fue divertido para mi familia y amigos, pero me sentí liberada y más suave, mis pensamientos se calmaron muchísimo y dejaron de acosarme con sus críticas y comentarios. Extrañamente, estas inesperadas situaciones parecieron relajar a la gente de mi alrededor y creó una verdadera conexión entre nosotros durante pequeños y preciosos momentos. Fue entonces cuando entendí lo que VIVIR y AMAR significan para mí, sintiendo por fin de vez en cuando esa conexión conmigo misma y con los demás.

Incluso hoy nunca se cómo responder a la pregunta en el momento en el que me la formulo. A lo mejor es porque sentimos muchas cosas a la vez, tristeza por la falta de amor en el mundo, alegría anticipada por el almuerzo, enfado con nuestra pareja, un profundo e incondicional amor por nuestro gato…

IMG_5900

Todo esto podemos sentirlo todo el tiempo, simplemente nuestra conciencia es incapaz de identificarlo todo porque se siente abrumada por esas impresiones. Asi que no es una cuestión de saber como describir lo que sentimos, sino simplemente de sentirlo. Siéntate, acuéstate o quédate en silencio y siente conscientemente lo que está pasando en tu interior. La pregunta es solo un punto de entrada para dar comienzo al proceso abstracto  del sentimiento. No sé si lo que escribo es claro para ti.

Para terminar me gustaría decir: El primer paso hacia el amor propio es dar tu propio tiempo. Asi que aprovecha este momento para llegar a conocerte a ti mismo y a tus sentimientos. Es muy importante que lo hagas con regularidad con el fin de estar más cerca de ti mismo. No hay ninguna meta concreta, este proceso debe convertirse en un hábito para que no vuelvas a distanciarte de ti mismo otra vez. Cómo el entrenamiento para un maratón, cuando has logrado terminar  el maratón y dejas de entrenar, no lo terminaras una segunda vez. Escríbeme para hacerme saber si he logrado expresarme y has comprendido este texto. Tengo muchísimos pensamientos y situaciones en la cabeza que debería poner un poco en orden. Puede que con el tiempo mis escritos sean más fáciles de comprender. Hasta que así sea necesito practicar la escritura y recibir vuestros comentarios ¡Asi que liberaos y escribidme!

¡Nos vemos pronto!

Elisa

(Traducción de Nuria Garcia Garrido. ¡Muchisimas gracias!)

2 Kommentare, sei der nächste!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *